16 sept. 2012

José Manuel Cano: "La movilidad internacional de los profesores es una inversión de futuro para la Universidad"


El profesor Cano Rodríguez en el campus de la Bristish Columbia University en Vancouver.


La internacionalización es uno de los retos prioritarios del proyecto Ad Futurum. Por ello, el Campus de Excelencia Internacional ha volcado buena parte de sus esfuerzos en apoyar las estancias en el extranjero de los profesores de la Universidad de Oviedo y captar talento de otros centros extranjeros para que pasen por las aulas asturianas. José Manuel Cano Rodríguez, profesor titular de Ingeniería Eléctrica, ha contado a REUNO su experiencia desde la Bristish Columbia University en Canadá.

¿Cómo está resultando su estancia en la Universidad de British Columbia en Canadá?
La verdad es que muy positiva en todos los sentidos. Me he encontrado con una ciudad, Vancouver, que es una auténtica maravilla, y estoy realmente contento con mis actividades dentro del Grupo de Sistemas de Potencia de la UBC.

¿Cuáles son las principales diferencias respecto al sistema universitario español?
A mí lo que más me llama la atención es una estructura del profesorado completamente distinta. Existe una pirámide de responsabilidades que permite integrar en las labores docentes a los estudiantes de doctorado e incluso a los de Master en su última etapa. Aquí es impensable que un Catedrático o un Profesor Titular se pase el día atendiendo a un grupo de prácticas tras otro, repitiendo la misma cantinela, lo que no quiere decir que no entren en contacto con los alumnos desde los primeros años. Se supone que hay unas tareas con mayor valor añadido que otras. Eso es, hoy por hoy, muy distinto en la universidad española.

¿Qué valor tiene para un docente la oportunidad de realizar una estancia en una universidad extranjera?
Pienso que es una experiencia tremendamente enriquecedora. A veces tienes intuiciones sobre como podrían mejorarse ciertos aspectos de tu Universidad. El conocer como funcionan las cosas en una institución puntera como ésta, en ocasiones te reafirma en esas ideas, pero otras, te hace comprender que las soluciones van por otro lado.
En mi caso la estancia tiene un carácter eminentemente investigador y en este sentido, y aunque llevo aquí sólo tres meses, me está abriendo un montón de posibilidades de colaboración, no sólo con los compañeros de la UBC sino también con otros grupos punteros en mi especialidad.
Y por último estoy seguro de que mis alumnos de asignaturas que imparto en inglés en Gijón, agradecerán que haya pasado aquí esta temporada. También en este sentido la experiencia resulta impagable.

¿Por qué eligió la Universidad British Columbia?
Tras decidir que quería conocer el sistema universitario norteamericano, me centré en aquellas universidades con grupos de investigación punteros en los temas que eran de interés para mí y el grupo de investigación al que pertenezco. La verdad es que la UBC en Vancouver fue en seguida mi primera opción, y fueron muy amables cursando casi de inmediato una invitación para que pudiera estar aquí estos meses como profesor visitante. 

¿Cuáles sus principales retos a la hora de encarar su estancia en Canadá?
En mi caso y tras unos años volcado en temas de gestión en la Universidad de Oviedo, mi principal reto es impulsar mi vertiente investigadora. El tiempo que ya llevo aquí me ha permitido ante todo estudiar, algo para lo que el día a día en Asturias me dejaba poco margen. Por otro lado, he podido integrarme en un grupo de trabajo del IEEE (el importante instituto americano que del que forman parte más de 400.000 ingenieros eléctricos y electrónicos en todo el mundo) dentro de mi especialidad, y la experiencia está cumpliendo en este sentido plenamente con mis expectativas. 
A parte de los temas relativos a investigación, también espero llevarme de vuelta en la maleta un conocimiento de primera mano del sistema universitario de este país, y sin duda un dominio más profundo del idioma.

¿Qué imagen tienen de la universidad española al otro lado del Atlántico?
Pues en contra de lo que se podría pensar, he encontrado profesores en el Departamento que han elogiado la destacada presencia de investigadores de universidades españolas en sus especialidades. Algunos me citaron incluso a compañeros de la Universidad de Oviedo cuando se enteraron que ésa era mi procedencia. Respecto a los temas docentes, dudo que realmente tengan una opinión formada al respecto.

¿Qué papel cree que juega la estrategia de internacionalización en el futuro de la Universidad de Oviedo?
Sinceramente, me parece un aspecto fundamental. Creo que la apuesta decidida que nuestra universidad ha hecho en los últimos años en este sentido tendrá consecuencias futuras de las que aún hoy no somos totalmente conscientes.
Desde el punto de vista docente y aunque no todo el mundo esté de acuerdo,  pienso que la implantación de grados y master bilingües, es un hito que marcará un antes y un después. No tanto por la capacidad de atracción de alumnos extranjeros, que probablemente siempre será limitada en nuestra Universidad, sino por el plus que esto da a nuestros egresados.
Las acciones destinadas a la movilidad del PDI, de las que soy beneficiario, considero que son una interesante inversión de futuro. Pienso que toda una generación de profesores va a partir ahora de una mejor posición para internacionalizar su investigación, accediendo por ejemplo a financiación europea. Esta experiencia no sólo les facilitará conocimientos científicos y contactos importantes, sino que les hará romper definitivamente la barrera del idioma. Además, la presencia de nuestro profesorado en las mejores instituciones de enseñanza superior del mundo, debe a la larga de suponer la importación de buenas prácticas hacia nuestra institución.  

Al conocer de primera mano el funcionamiento de otra institución académica ¿cómo valoraría la docencia que se imparte en la Universidad de Oviedo?
Sólo puedo hablar con cierto conocimiento de causa sobre la docencia en la EPIG, la ETSIMO y el CIP. Creo que la docencia en estos centros es homologable en cuanto a contenidos, pero bastante distinta en lo que se refiere a metodología (quizá excluyendo en este sentido al CIP por sus características especiales). La principal diferencia está en el número de estudiantes; pero no me refiero a si en una clase de teoría hay 60 u 80 (también aquí barajan en ocasiones esos números). Por poner el ejemplo que me resulta más cercano, en la especialidad de Sistemas de Potencia, la UBC limita el acceso a esta mención a 30 estudiantes (que se eligen entre los mejores expedientes que lo solicitan). De esta forma, los profesores de esta especialidad pueden volcarse con ellos ya desde los estudios de grado. En nuestra institución vemos como terrible este tipo de limitaciones que en esta Universidad, también pública, resultan normales.
De otra forma y en lo que a mí me es más cercano, estoy rodeado de compañeros que son docentes excepcionales, lo que los propios alumnos reconocen año tras año. Es cierto que nuestros laboratorios de prácticas tienen unos medios muy limitados respecto a lo que veo aquí, pero también es cierto que se ha mejorado mucho en los últimos años. Canadá es un país con unos recursos increíbles; nuestra misión debe ser hacerlo lo mejor posible dentro de nuestras posibilidades.

Como docente ¿percibe muchas diferencias entre el alumnado español y el canadiense?
Aún cuando en esta estancia no desempeño tareas docentes, sí que creo haber percibido ciertas diferencias. En torno a la mitad de los alumnos de la UBC viven en el Campus, pero es que el resto también hace vida aquí (llegan por la mañana y se marchan bien entrada la tarde). Es cierto que el Campus de Point Grey anima a ello porque es como una auténtica ciudad en sí mismo. Con esto me refiero a que el alumno vive realmente la Universidad, no se limita a ir, recibir unas clases y volverse a su casa.
Es así que veo a los estudiantes muy integrados en las actividades de la Universidad y realmente motivados. La UBC es uno de los destinos favoritos de los estudiantes asiáticos, especialmente de los procedentes de China, y tienen fama de ser alumnos muy aplicados. Creo que muchos notamos cierta falta de vocación en parte de los actuales estudiantes españoles (de nuevo me refiero al campo de la ingeniería), pero supongo que esto tiene que ver con la falta de otras opciones de formación o laborales a la que se enfrentan estos chicos. Es lo que hay, y de nuevo aquí nuestra misión que todos ellos saquen el máximo provecho de su paso por la universidad.  

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